domingo, 4 de diciembre de 2011

Porque debo sentir tanto, sentir por ejemplo...el dolor que debieran sentir otros, sentir la verguenza que debieran sentir otros y llorar por cosas que debieran llorar otros.
Creo que la vida esta llena de reveses, que debes saber soportar, por entender que somos seres humanos solamente, que somos una raiz solamente de lo que es la vida ni siquiera una raiz, eres una infima parte de del todo... tan cliche como sale, la vida te pone a golpear cuando se le da la gana, y crees que son Pruebas de Dios, que dios? te preguntas, si tu crees en lo otro, cuando, que, porque huevon si yo no he sido malo y te vuelves a preguntar Osea debo ser malo? que pasa que alguien me lo diga, mientars escucho a la mas gran ejemplo Janis Joplin, cuando estoy pensando llevar a las tres en mi piel.

jueves, 31 de marzo de 2011

TUVE UN SUEÑO Y ALGUIEN ME INCENTIVO A ESCRIBIR...

Recuerdo que te veía ahí parado esperando, entre una sombra que iluminaba tu figura cuando querías, era en esa calle de adoquines que rodeaba los callejones lindos de Santiago, aquellos que ocultan bares y moteles de puertas angostas y alegres colores. Me acerque y me saludaste con una sonrisa paciente y complaciente, caminamos juntos un poco y doblamos a la izquierda (siempre) y ví ese tipo coliseo romano cayendo del San Cristóbal, por el lado de Renca pero este era abandonado, solitario ni sucio ni popular, allí estaban en una especie de conversación y lectura, sentimientos y discursos, se trataba que eran novatos compartiendo sus mentes, impregnadas de vivencias, analizadas y compartidas. Cuando miro hacia una especie de subterráneo y veo gente compartiendo algunos tragos, conversando, escuchando música de aquella inexplicable pero que te hace respirar mas profundo y sonreír de forma mucho mas armoniosas y con ojos que miran la vida con reflejo…Recorro y te veo, te encuentro, quería que tu me encontraras, y los encantos femeninos a veces florecen aunque se crean perdidos y añorados, y es que la vida te pone tan simple que pareces invisible; así es que no se como estaba a tu lado y tu con esa sonrisa cautivante, ojos caídos como mirando mis labios respirando mi aliento y ese aspecto de hombre simplemente (simple) interesante.



Corría una brisa tan exquisita, con tal grado de placer que se igualaba a la de la muerte, sabanas blancas suaves y dos cuerpos desnudos entre tapándose con sus propia piel, la ventana era de esas antiguas marcos de madera y vidrios cada mitad, estaba abierta y yo miraba desde el costado de ese antiguo y placentero dormitorio, con todo ese cuadro que quería pintar, a pesar de ser tan típico, tan cliché, tan iluso para ser pensado en la realidad, pero era lo que yo quería y que bueno me di cuenta que podía disfrutarlo hasta cuando yo quisiera, podría ser yo la que estaba en esa cama y podría ser él, pues a la vez que acercaba mi cuerpo ya no veía desde este lado, pasaba algo extraño en esas imágenes, que te sentí, te sentí dándote al máximo como si siempre nos hubiéramos conocido, como si nuestros cuerpos danzaran uno con el otro, uno con el otro, igual como aquella música del principio y era un oxigeno tan suave y lento, que creo haber sentido tranquilidad, placer y admiración; que fuerte combinación… pero a eso se parece. Me volviste el espiruto completo de placer, diste tanto esa noche que me encantaría que existieras en mi vida, en la vida; de esa forma tan romántica y placentera, con tanto respeto y admiración, con ese entorno tan agradable como esa brisa que sentí al despertar…cuando desperté de la muerte…esa calma y ese deleite.



Y corrimos por los techos y salimos a un restaurant antiguo que estaba cerrado, saltamos y nos fuimos de nuevo, no se donde me llevabas por esa calle de adoquines y casas de piedra, plomas y oscuras y con frío… sin comparación con lo que por dentro se sintió…

“N”